sábado, 13 de septiembre de 2008

Silla Valdés

Un objeto de culto



Cristián Valdés, Premio Nacional de Arquitectura 2oo8


La historia de la Silla Valdés es la historia de una innovación pura, de un diseño puro. Los grandes diseños, así como las grandes obras, no necesariamente han de estar destinados a impactar en el comercio y convertirse en super ventas. Este modelo de silla, que es más que nada un concepto, como explica su autor, el arquitecto Cristián Valdés, ha pasado a ser un referente del diseño industrial nacional por su perfección y su estilo. Sin la posibilidad de hacerse en serie, es casi un objeto de culto, un objeto único.

silla Valdés

La silla Valdés, cuyos orígenes se remontan hacia finales de la década de los setenta, representa la idea de aprovechar la calidad de la madera laminada de una raqueta de tenis para hacer una silla. “Los problemas técnicos que encontré determinaron lo particular del sistema constructivo”. Básicamente, dos estructuras laterales de madera laminada conectadas a un chasis metálico, estructura que está cubierta por una funda de cuero tensada.

Y tal fue el diseño, que ha cruzado las fronteras y ha obtenido reconocimiento mundial. A diferencia del mobiliario más común, que es básicamente la transferencia y adaptación de innovaciones extranjeras, la Silla Valdés es original. Es, como la han calificado, la identificación misma del diseño chileno.

¿Cómo llegó a convertirse en un icono del diseño nacional? No hay una única respuesta, pero se trata de un proceso de reconocimiento de especialistas, tanto en Chile como en el extranjero. Un proceso que, sin embargo, nunca masificó la venta de esta silla de madera laminada, la que sí forma parte del mobiliario más exclusivo, de coleccionistas y amantes de muebles especiales. Así es como desde el taller de Cristián Valdés no salen más de 180 sillas al mes. Pero no es un modelo único, son una familia de sillas, sillones, sofás, etc., con características comunes. Todas las “Valdés” se reconocen como una.

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